Ni La Lluvia Nos Podra Parar

Ni La Lluvia Nos Podra Parar

Por: Juan Sebastian Díaz. (Hincha de La Equidad Seguros)

 

Apenas arrancaba un domingo nublado en la ciudad de Bogotá cuando a las 4:30 comenzaba a llegar la gente a Techo, no era para menos se jugaba el primer partido de la liga, la gente arribaba con mentalidad positiva ya que el equipo venía de ganar en Perú e instalarse en segunda ronda de la Copa Sudamericana.

5:20 de la tarde y el equipo asegurador saltaba a la cancha, el clímax que vivía la gente en la gradería occidental sur y parte de occidental norte era especial se venía una temporada llena de lágrimas, felicidades, goles y mucha pasión. La consigna del publico era una este semestre queremos esa copa que tanto soñamos, que hemos estado cerca de conseguir y que esperamos que en el segundo semestre la alcancemos, los jugadores saltaban a la cancha el nerviosismo era uno solo teníamos sed de más triunfos, el equipo arranco concentrado y ese grito de gol ya se empezaba a sentir, los niños vivían esa pasión y como me contaba un aficionado del equipo mientras observábamos el partido “El aguante que tiene la infancia es la que se merece este equipo y mucho más”, el primer tiempo fue genial nos comimos ese grito de gol muchas veces ,el equipo visitante no se encontraba en el campo y la gente hacia su propia fiesta en las gradas del estadio mientras angustiosos queríamos ese primer tanto, así pasaron esos primeros 45 minutos, la gente sentía que el gol asegurador no tardaba.

Durante el descanso hablé con varias personas acerca de su opinión hasta el momento, se sentían felices, un niño de 10 me dijo que era la primera vez que venía al estadio a ver a La Equidad y que se sentía feliz y orgulloso, termino la corta charla con la siguiente frase “Esto en dónde sale, será que los jugadores lo van a leer” me quede sin palabras solo le dije que cada asegurador estaba siempre en el corazón de cada jugador que ese escudo lo llevaban por personas como él, seguí caminando por el estadio y la gente feliz decía: “¡Qué bien que está jugando la Equidad!”.

Arrancaba el segundo tiempo y una llovizna, que pretendía volverse aguacero de esos que solo caen en Bogotá, arreciaba sobre la cancha de Techo, llegaba el primer gol del equipo visitante pero esto no fue impedimento para que la gente apagara sus ilusiones, la tribuna gritaba con el corazón: “EquidadEquidadEquidad” al ritmo de los tambores que sonaban y que le daban calor a esa noche fría en Kennedy, el equipo hacia lo suyo en la cancha y yo decidí dar una vuelta por el estadio para conocer los pensamientos de las personas, un señor ya entrado en edad me habló técnicamente de lo que pasaba con La Equidad, yo respondía con un gesto de entender sabiendo que era todo lo contrario, seguí mi caminata me encontré con personas jóvenes las cuales si hablaban mi idioma, con esas frases colombiana que hacen entender el partido a la perfección como falta contundencia, no contragolpean, toca rotar mejor el balón.

La gente no paraba de apoyar al equipo, todos sabíamos que sí perdíamos, habíamos jugado bien, saldríamos felices y orgullosos, otro error nos ponía dos goles por debajo del visitante y la gente seguía creyendo, paso el tiempo me limite únicamente a observar el encuentro, se acabo el juego y para mi sorpresa la gente se acercaba a la boca del túnel y felicitaba a el equipo por su partido, eso me hizo sacar mi conclusión, pase lo que pase los hinchas aseguradores siempre estarán presentes.

Salí a la rueda de prensa y el agua no paraba, una sonrisa era inevitable, esa Equidad que salto al campo despertó miles de pasiones, y yo las registre paso a paso, ya era hora de irme a casa me despedía de una persona que hizo posible esto y mediante este primer blog de muchos que espero que vengan, salí hacia mi hogar siendo uno más de esta familia llamada EQUIDAD.

Comparte este contenido en tus redesShare on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0